La cuesta de Sísifo

La cuesta de Sísifo, primera sección de este blog, persigue reunir todos aquellos escritos que desarrollen una crítica de las figuras principales que dominan el orbe de nuestra cultura social o política. En ella, pues, tendrán cabida artículos, comentarios y notas que reflejen no sólo temas de actualidad, sino estructuras más profundas y duraderas que determinan el curso de nuestra vida. Sabemos que Sísifo nunca logrará coronar la cumbre, que sus trabajos están condenados al fracaso. Fracaso relativo, sin embargo, pues tras cada tentativa de ascenso la experiencia se fortalece y un nuevo y más amplio conocimiento ilumina el alma del género humano. Aun cuando parezca condenado a repetirse, el ascenso nunca es el mismo, y la cuesta decrece por efecto de la erosión que los pasos del mito ejercen sobre la superficie de la corteza terrestre.

Barcelona, ciudad a la deriva.

Confinados

Del coronavirus a la economía verde: ¿Una transición imposible?

 

¿Cómo sugerir […] una ciudad sin palomas,
sin árboles y sin jardines,
donde no puede haber aleteos ni susurros de hojas,
un lugar neutro, en una palabra?
Albert Camus / La peste

Ciudades vacías, con fantasmas a la deriva en un espacio inhabitable, contaminado. Ciudades suspendidas en el aire de su propio vértigo y surcando un tiempo indefinido. Ciudades que han alcanzado, al fin, los confines de su propio precipicio. Por los que se despeñan sueños, ilusiones, vanidades, promesas, esperanzas infundadas, palabras inútiles. Sí, hemos tocado el fondo, que es el fin, para vivir confinados. Con finados, con muertos que parten en la más aterradora soledad y sin la presencia física de sus más allegados. ¿Qué ha pasado? Nadie lo sabe. Los enfermos, las víctimas de esta pandemia, los nuevos apestados, aumentan de modo exponencial mientras de fondo suena una algarabía estéril de voces que hablan hasta desgañitarse desgranando hipótesis que ningún científico, cabalmente, puede confirmar. Incluso hay quien aprovecha esta confusión para especular con el dolor y la desesperación de una humanidad doliente y desorientada: políticos irresponsables, periodistas sin principios, empresarios infames. Sigue leyendo